El burofax es un servicio de Correos que acredita el envío y el contenido de una comunicación. En materia arrendaticia es una herramienta habitual y frecuentemente necesaria. En casos de ocupación ilegal, sin embargo, puede ser una decisión estratégicamente errónea si se envía sin analizar previamente qué tipo de procedimiento se va a seguir.
Cuándo es útil el burofax
El burofax tiene valor procesal en tres escenarios concretos:
- Desahucio por impago (inquiokupación) — la LAU exige un requerimiento previo de pago al inquilino antes de interponer la demanda. El burofax es la forma más habitual de cumplir ese requisito. El papel del requerimiento en esta vía lo explicamos en cómo echar a un inquilino que no paga.
- Desahucio por precario — aunque no es legalmente obligatorio, el burofax acredita que el propietario notificó formalmente su voluntad de recuperar el inmueble, lo que refuerza la legitimación.
- Negociación previa a la vía judicial — cuando existe una posibilidad real de acuerdo extrajudicial, el burofax puede servir como primera comunicación formal que abre esa vía.
Cuándo el burofax puede perjudicarte
En los casos de usurpación pura (art. 245.2 CP) —inmueble ocupado sin ningún título previo, sin relación contractual anterior— el burofax puede generar un problema inesperado. Al enviar un requerimiento de abandono, el propietario está comunicando formalmente que los ocupantes están en el inmueble contra su voluntad. Si los ocupantes ignoran el burofax y permanecen, esa comunicación puede ser interpretada como que el propietario conocía la situación y no actuó con la urgencia requerida para el juicio rápido.
Además, el burofax da a los ocupantes tiempo para preparar su defensa, documentar su situación de vulnerabilidad o contactar con organizaciones de apoyo. En casos donde la vía rápida es viable, esa ventana de tiempo puede ser contraproducente.
“El burofax no es un primer paso universal en ocupación ilegal. Es una herramienta correcta para la vía civil y potencialmente perjudicial para la vía penal. El orden de las actuaciones importa tanto como las actuaciones en sí.”
El burofax como acreditación de conocimiento
Hay un matiz importante: en algunos casos, el burofax puede ser útil incluso en la vía penal, concretamente para acreditar que los ocupantes tuvieron conocimiento fehaciente de que su permanencia no estaba autorizada. Esto puede reforzar el elemento subjetivo del tipo penal (dolo) en la denuncia por usurpación. Sin embargo, esta estrategia solo es recomendable cuando el abogado la valora específicamente para el caso concreto.
Árbol de decisión: ¿envío el burofax?
Antes de enviar cualquier comunicación formal a los ocupantes, estas preguntas ayudan a tomar la decisión correcta:
- ¿Existe algún tipo de vínculo contractual previo (aunque sea informal) con los ocupantes? → Sí: burofax necesario. No: consulta al abogado primero.
- ¿Se va a seguir la vía civil (desahucio) o la vía penal (usurpación)? → Civil: burofax útil. Penal: evaluar con abogado.
- ¿Existe posibilidad real de acuerdo extrajudicial? → Sí: burofax como apertura de negociación. No: ir directamente a la vía procesal.
- ¿Los ocupantes están identificados por la policía? → Si no están identificados, el burofax tampoco es posible ni útil.
Conclusión
El burofax es una herramienta, no un primer paso automático. Usarlo correctamente requiere saber en qué tipo de procedimiento estás y qué efecto tendrá en la estrategia global del caso. En el dossier de viabilidad LexData, los próximos pasos incluyen siempre la recomendación específica sobre si enviar burofax, en qué momento y con qué contenido para el tipo de caso concreto.





